MUJER: AUTOESTIMA SALUDABLE (Parte 1 de 2)

09 Feb MUJER: AUTOESTIMA SALUDABLE (Parte 1 de 2)

Mejora tu autoestima y tu condición física. Coaching practicando artes marciales

 

Quizás muchas de vosotras no sepáis que la primera medalla de oro para España en unas olimpiadas en categoría femenina la consiguió la judoka Miriam Blasco. Corría el año 1992, en las olimpiadas de Barcelona. Si bien con anterioridad algunas españolas habían destacado en el panorama internacional de las artes marciales, fue sin duda está medalla junto al también primer puesto de su compañera de selección Almudena Muñoz las que encumbraron al judo femenino español y abrieron la práctica deportiva de base y de rendimiento a una sociedad que en aquellos momentos era reticente a que las “chicas” practicaran deportes de combate.

Afortunadamente a ese éxito deportivo de resultados se acompañó un incremento sustancial del número practicantes y de licencias federativas. Judo, Taekwondo y kárate como modalidades mayoritarias han arraigado con fuerza y han permitido que la mujer saque el carácter luchador, la capacidad de superación y la fuerte creencia en una misma necesaria en estas disciplinas. Actualmente las artes marciales olímpicas, judo y Taekwondo, son un valor seguro en nuestro medallero nacional, pero lo que creo más importante, su práctica se ha normalizado y generalizado en los colegios, gimnasios y centros deportivos, utilizándolas incluso en sesiones especiales de defensa personal femenina y en distintas campañas contra la violencia de género.

Dejar que os diga varias de las razones por las que os invito a iniciaros en las artes marciales o para recoger el testigo si alguna vez las practicasteis y tenéis dudas por si podéis volver y “estar a la altura”.

Después de muchos años de práctica (tampoco hay que decir cuántos…) y otros tantos como competidor y profesor (maestro en nuestra terminología) puedo asegurar que las artes marciales están indicadas para mujeres de cualquier edad y condición física, con independencia del nivel deportivo previo. No es ninguna “locura” empezar a los treinta, cuarenta o cincuenta y tantos. Hemos vivido esto antes con otras disciplinas como el running, la tonificación o los entrenamientos funcionales. Afortunadamente practicar deporte no es patrimonio de la juventud, más bien todo lo contrario, practicar deporte debe convertirse en un hábito a cualquier edad, y su disfrute es especialmente intenso, debido a otros condicionantes que no viene ahora al caso, en la madurez de las personas.

Permitirme que como coach os haga una primera recomendación: que vuestros objetivos se correspondan con las capacidades que en ese momento tengáis, disfrutando del camino de la mano de profesionales contrastados. Veréis como poco a poco se asientan las mejoras, los conocimientos y la seguridad en vosotras mismas, mediante un incremento sustancial de vuestra condición física y con ganas de seguir aprendiendo.

Para responder a las preguntas que seguramente os estéis haciendo tengo que empezar por enumerar las características más destacadas de las artes marciales y alguna breve reseña de destacadas instituciones a cerca de ellas.

La U.N.E.S.C.O. declaró el judo como el mejor deporte formativo para niñ@s y jóvenes de 4 a 21 años y el Comité Olímpico Internacional lo considera el deporte más  completo, cito textualmente… porque promueve valores como amistad, participación respeto y esfuerzo por mejorar…

Según los datos del estudio del año 2005 del Consejo Superior de Deportes del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte español, las artes marciales están, en relación porcentual al número de practicantes de cualquier modalidad deportiva, en un discreto lugar, el número 22 con un 3,5%. Según esto, de cada 100 españoles y españolas que hacen deporte al menos una vez a la semana, 3,5 practican artes marciales. La clasificación la encabezan natación y fútbol. Pero si nos detenemos en los dos siguientes datos las cosas “cambian”.  Si buscamos el deporte más practicado por los españoles 3 o más días a la semana, el primer lugar si le corresponde a las artes marciales, seguido por la gimnasia de mantenimiento, la tonificación muscular y la carrera a pie. Por último y teniendo en cuenta el número de deportistas afiliados, esto es, con  licencia federativa, el judo ocupa en 5º lugar con de 107.826 afiliados.

Todo esto demuestra que estamos ante una práctica deportiva reglada de amplia difusión y que “engancha” a sus seguidores, que hacen de ella una parte importante en su día a día, convirtiéndolo en un hábito saludable a nivel físico y mental

Desde mi más profunda convicción y deseo como coach y entrenador de apoyar a las personas a dar lo mejor de si mismas, a capacitar su talento y a mejorar sus habilidades, dejar que os diga cómo pueden las artes marciales ayudaros a cualquier de vosotras a mejorar la autoestima y la condición física, a sentirnos mejor y  por encima de todo a ser más felices.

Es sorprendente ver como términos tan en boca de todos hoy día como empatía, resiliencia, autoestima etc están perfectamente definidos en la práctica y el estudio de las artes marciales. Si nos vamos al área de la preparación física y la mejora del rendimiento, son los deportes que ocupan entre en quinto y el octavo lugar (según la fuente consultada) en cuanto a calorías “quemadas” por hora practicada. Sin pretender enumerar todos los beneficios de carácter físico y fisiológico que ocurren en nuestro organismo, quiero destacar que fundamentalmente nos da un desarrollo y mejora compensada y armónica de los sistemas corporales, con mejoras a nivel cardiovascular y respiratorio, potencia el sistema inmune y endocrino, fortalece el sistema osteo-articular, activa el metabolismo favoreciendo la quema de grasas y azucares y a nivel del sistema neuro vegetativo actúa desarrollando nuevas rutas y áreas cerebrales que favorecen la coordinación, la tolerancia a la fatiga y al dolor, lo que resulta determinante para que el deportista haga suyo valores como la capacidad de superación y la seguridad en si  mismo.

Es en este punto donde quiero detenerme para desmenuzar por que los practicantes de artes marciales suelen presentar unas características comunes entorno a su personalidad, disposición ante nuevas situaciones, resolución de conflictos y superación de la adversidad.